Playa del CuraPlaya del Cura el día 31 de marzo de 2013

 

Sin duda, lo más característico de la primavera en nuestro clima es la variabilidad de las condiciones meteorológicas. El pasado 20 de marzo comenzaba la primavera astronómica, que no la meteorológica que comenzó el 1 de marzo, y con ella ha llegado el tiempo de locos. Buena prueba de ello es lo que ha sucedido este fin de semana. El sábado la temperatura alcanzó los 26 grados y las playas presentaban el primer lleno del año debido a la presencia de multitud de turistas aprovechando las vacaciones de Semana Santa.

 

Pero, tal y como estaba previsto, el tiempo iba a cambiar en el domingo de Pascua. Lo hizo incluso antes de lo previsto, ya que se preveían las lluvias a partir de la tarde e hicieron acto de presencia poco después de las diez de la mañana, minutos después de recogerse la procesión del encuentro.

 

Las lluvias en la jornada del domingo dejaron un aspecto muy distinto al visto en la jornada del sábado. Las playas lucían desiertas durante toda la jornada. Las temperaturas han llegado a ser hasta siete grados más bajas que en la jornada del sábado. Sin lugar a dudas, un cambio notorio que nos viene a recordar la estación en la que estamos. Y como de cambios va la cosa, abril va a llegar con un ambiente distinto.

 

Este lunes de Pascua, volverá el Sol, pero lo hará acompañado de viento que podría llegar a soplar con rachas fuertes. Por este motivo, la Agencia Estatal de Meteorología activará el aviso amarillo desde las seis de la mañana y hasta las nueve de la noche ante el riesgo de que se alcancen rachas de hasta 80 kilómetros por hora en toda la provincia de Alicante. Ese viento de mastral se encargará de despejar el cielo con el paso de las horas. Y ahí no queda la cosa.

 

Según las últimas predicciones, a finales de esta semana que hoy comienza volverán las lluvias y en este caso con algo más de alegría e incluso de frío. Si, han leído bien, frío. Puede que la ropa de abrigo que estos días hemos incluso guardado, haya que volver a sacarla de cara al próximo fin de semana. Y es que así es la primavera, una estación de cambios continuos que sólo hace volvernos locos.