PerseidasLluvia de estrellas. Fuente: NASA

 

Todos los años a mediados de diciembre la naturaleza nos regala un bello espectáculo. Durante estos días, la Tierra cruza la órbita del asteroide 3200 Phaeton y nos deja contemplar ese bello fenómeno de la estrella fugaz. Las Gemínidas, tendrán su máxima actividad este año en la noche del 14 al 15 de diciembre con hasta 120 estrellas fugaces por hora en condiciones óptimas de observación, aunque la actividad será muy alta tanto la noche previa como la posterior.

 

Este año las condiciones son bastante buenas, ya que la Luna se encontrará en fase creciente por lo que apenas interferirá en la observación. Los meteoros de las Gemínidas suelen ser muy brillantes e incluso dejar una estela persistente durante algunos segundos en el cielo. Por ello se anima a echar un vistazo al cielo desde bien temprano y durante toda la noche.

 

PerseidasMeteoro desde la Estación Espacial Internacional. Fuente: NASA

 

A partir de las diez de la noche ya se podrán observar bastantes estrellas fugaces, aunque serán muchas menos en ciudades por la interferencia de la contaminación lumínica. Para observarlas, bastará con mirar hacia el este o norte, evitando siempre mirar hacia zonas iluminadas o que desprendan   contaminación   lumínica.   Las   estrellas   fugaces   de   la lluvia de las Gemínidas parecerán salir de la constelación de Géminis, de ahí su nombre. Como referencia, también podemos   mirar   hacia   la   constelación de Orión, muy cerca del radiante y fácilmente identificable con su popular cinturón de Orión (o las tres Marías).

 

RadianteRadiante de las Gemínidas

 

Para la observación, se recomienda estar cómodo en una silla o tumbona, además de ropa de abrigo para hacer frente a las frescas noches de diciembre. La observación se podrá realizar desde las diez de la noche, aunque con el paso de las horas el número de estrellas fugaces será mayor. Está previsto que este año el máximo se produzca en la noche del lunes 14 de diciembre con hasta 120 estrellas fugaces por hora, aunque el número será mucho menor tanto por la influencia de la Luna como si se observa desde ciudades.

 

Pese a todo ello, no hay que desperdiciar las próximas noches y, si las nubes no lo impiden, observar este bello fenómeno que podemos ver durante varias noches al año, como es el caso de las popularmente conocidas "Lágrimas de San Lorenzo" en verano.

 

Basta con abrigarse, ponerse cómodos y no olvidar la lista de deseos. La naturaleza se encargará del resto.