Radiante de las Perseidas. Fuente: IMO

 

¿Qué son las Perseidas?

Las perseidas, o las popularmente conocidas como Lágrimas de San Lorenzo, es una lluvia de estrellas o de meteoros que se produce desde mediados de julio hasta finales de agosto, teniendo su máximo en torno al 12 de agosto. Su radiante se localiza en la constelación de Perseo y su actividad anual ronda la THZ 100.

 

¿Cuando se espera el máximo en este año 2016?

Este año el máximo tradicional tendrá lugar el día 12 de agosto entre las 15 y las 17:30 horas (Hora Peninsular). Sin embargo hay predicciones que anuncian otros máximos:

  • Según Cooke & Moser de la NASA tendríamos un pico de THZ 210 sobre las 2 de la madrugada del 12 de agosto (hora peninsular) y otro pico sobre las 6 de la madrugada.
  • Según Vaubaillon tendremos un pico de actividad entre las 2 y las 6 de la madrugada del 12 de agosto.
  • Maslov & Lyytinen pronostican una THZ de 160 y un pico centrado en la medianoche del 11-12 de agosto que incrementaría ligeramente la THZ normal.

Con toda esta información, las mejores noches para observar las Perseidas serán del 11 al 12 de agosto y del 12 al 13 de agosto.

 

¿Hacia donde tengo que mirar?

Todas las estrellas fugaces de las Perseidas parecerán aparecer desde la constelación de Perseo, situada a primera hora de la noche sobre el nordeste. Sin embargo no hay que mirar hacia esa zona ni tampoco hacia la Luna, que estará hacia el suroeste. Lo mejor es posicionarse mirando hacia lo alto del cielo o hacia las zonas donde encontremos menos obstáculos y menos contaminación lumínica. Las estrellas fugaces podrán aparecer en cualquier lugar del cielo y en cualquier momento.

 

¿Cómo hay que mirar?

Te recomendamos que observes la lluvia de estrellas acostado en el suelo o en una hamaca en una posición cómoda. El ojo humano tarda en acostumbrarse varios minutos a la oscuridad por lo que con el paso de los minutos veremos que vemos más en la oscuridad. Si usas una linterna o un móvil tu ojo perderá esa costumbre y verás menos estrellas fugaces hasta que el ojo se acostumbre.

Hay que observar a simple vista ya que así podremos abarcar más cantidad de cielo. Aunque podríamos ver alguna, no se recomienda observar esta lluvia con telescopio o prismáticos.